Galeo nace en Vedra, con el objetivo de recuperar la tradición olivarera en Galicia. Además, de sentar las bases de una nueva industria que aporte valor a nuestros campos. Y sea un motor de creación de riqueza y fijación de población en el medio rural. Galeo es la nueva marca gallega de aceite de confianza. Desde la empresa, apuestan por la calidad de la materia prima. Y, a mayores, por la profesionalidad en los procesos de transformación de la oliva en un aceite de alta calidad.

Uno de los objetivos principales que Galeo se ha marcado es la de recuperar la tradición aceitera (olivarera). Existía en Galicia en la época de los Reyes Católicos, y que se fue perdiendo con el tiempo por diversas razones. Después de siglos en los que las plantaciones de olivo fueron un cultivo casi exclusivo del sur de la península. Pero, en Galeo, creen que es importante recordar qué hace de nuestra Tierra. Un lugar perfecto para la producción de un aceite de oliva virgen extra de alta calidad. Y es que Galicia se presenta como un emplazamiento idóneo para cultivar variedades de oliva como Arbequina o Picual, ya que resisten mejor heladas y temperaturas bajas.

Por otra parte, hay una falsa creencia de que el clima gallego no es óptimo para la plantación y el desarrollo de olivar, nada más lejos de la realidad. El olivo de unas 2.000 horas de sol al año y goza de unas 2.200, y, unas 500 horas de frío anuales (por debajo de 10º), lo que también se da en este territorio. Por ello, el aceite de Galeo está elaborado con oliva plantada en estas regiones, cuya tierra y clima aportan al aceite unas propiedades y sabor únicos.

Por otra parte, cuenta la leyenda que las Mouras y su belleza llenan de inspiración Galicia y sus tierras. Hoy en día son difíciles de ver pero si se cree y ellas piensan que se merece, puedes contemplarlas asollando su oro en las aguas de ríos, fuentes o regatos. Luciendo sus preciosos vestidos que hipnotizan a toso aquel que las vea, sus cabellos rubios y sus joyas. Mientras espera un digno marido, merecedor de gobernar el reino, la moura lava y atusa sus largos y dorados cabellos con peines de oro. Compartirá sus riquezas con ese hombre al que, aún siendo pretendiente mostrará su tesoro y pedirá que elija lo que considere de más valor.